Renegad de viejo que no adivina.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
La razón y el agua hasta donde dan.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
Donde se pace, que no donde se nace.
Si no haces lo que te gusta búscale el gusto a lo que haces.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Hacer de necesidad virtud.
Ignora al ignorante.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
Comer verdura, y echar mala verdura.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
Juez cabañero, derecho como sendero.
Hombre refranero, medido y certero.
Lo que no has de comer, dejalo cocer.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Acertar, errando, sucede de vez en cuando.
Comer arena antes que hacer vileza.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Ir de capa caída.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
Cuando te sople bien el viento, aprovéchalo.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
En la variedad está el gusto.
El que está a las duras, está a las maduras.
El que dice la verdad, ni peca ni miente.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Cómprale al productor y comprarás barato y mejor.
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
Roer siempre el mismo hueso
Al desganado, darle ajos.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Para el hierro ablandar, machacar y machacar.