Levantarse con el pie izquierdo.
Febrerillo, mes loquillo.
Tener el juego trancado.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
La admiración alaba, el amor es mudo
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
Cuando el grillo canta, no hace falta la manta.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
Vale más tener que no desear.
Santo Tomé, ver y creer.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Si no puedes mejorar lo dicho por otros, guarda el noble silencio.
Las palabras no cuestan plata.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Echando a perder se aprende.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
El borriquito delante, para que no se espante.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Como el asno, tocaste la flauta por casualidad.
Hacer el agosto.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
Haz el mal y guárdate.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
En los ojos y en la frente se lee lo que el hombre siente.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Qué bien canta el tordo si está gordo.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Fingir no es mentir.
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.