Levantarse con el pie izquierdo.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Tener el juego trancado.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
La admiración alaba, el amor es mudo
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
Cuando el grillo canta, no hace falta la manta.
Bendita la casa que a viejos sabe.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
Vale más tener que no desear.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Santo Tomé, ver y creer.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Las palabras no cuestan plata.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Si no puedes mejorar lo dicho por otros, guarda el noble silencio.
Echando a perder se aprende.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Hacer el agosto.
El borriquito delante, para que no se espante.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
Como el asno, tocaste la flauta por casualidad.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
Haz el mal y guárdate.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
En los ojos y en la frente se lee lo que el hombre siente.
Qué bien canta el tordo si está gordo.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.