Quien caza sin perros, se pierde en los cerros.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
En Febrero busca la sombra el perro.
Del cuero sale la correa.
El vino comerlo, y no beberlo.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Amar a todos, confiar en nadie.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Quien tuvo y ahorró, para la vejez guardó.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
El que da porque le den, engañado debe ser.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
La caza y los negocios quieren porfía.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
A la sombra del gitano, medra el villano.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
La sed por el oro, socava el decoro.
Mojarse el potito.
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.
Lo que se hace de noche sale de día.
La más cauta es tenida por más casta.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Hacérsele a uno el campo orégano.
El que adelante no mira, atrás se queda.
El mal vecino ve lo que entra y no lo que sale.
Borrón de escribano no es sin engaño.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Ponte al sol y harás sombra.
La mujer y la escopeta, en casa déjalas quietas.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Quien se excusa se acusa.