Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
A hierro caliente, batir de repente.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Amor por cartas son promesas falsas.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Gastalo en la cocina y no en medicina.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
No gastes pólvora en gallinazos.
Un mal con un bien se apaga.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
La abundancia da arrogancia.
Los pesares envenenan la sangre.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Obra común obra de ningún.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
El que no arriesga, no pasa el río.
Para el pan ralo, no hay año malo.
Mucho saber, menos ignorar es.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
Con lo que Juan mejora, Pedro empeora.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
La cortesía exige reciprocidad.
Buena es la costumbre en el bien.
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
De sabios es cambiar de parecer.
Para aprender, nunca es tarde.
No enciendas un fuego que eres incapaz de apagar.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
Año bisiesto, año siniestro.
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
Ande o no ande, la burra grande.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
A su tiempo maduran las brevas.
A la virtud, menester hace espaldas.
Pueblo chico infierno grande.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Al loco y al fraile, aire.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.