Más vale pedir perdón que pedir permiso.
De la carta al timón, al revés la corrección.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Lo que no fue tua año no fue tu daño.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
A causa perdida, mucha palabrería.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
No hagas cosas buenas que parezcan malas, ni malas que parezcas buenas.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Siempre hay un roto para un descosido.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Bienes y males, a la cara salen.
A buenos ocios, malos negocios.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Obra con amores y no con buenas razones.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
El éxito sin honor es un fracaso.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Sin dudar, no hay acertar.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
La ociosidad enseña muchas maldades.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
De perdidas al río.
No diga ninguno: no puedo aprender, tanto hace el hombre cuanto quiere hacer.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
Hay que creer, rajar o desastillar.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
Dádivas quebrantan peñas.
Hacer buenas (o malas) migas.
Los extremos nunca son buenos.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Si orejas curiosas no hubiera, malas lenguas no existieran.