No todos los que van a la iglesia son santos
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
La democracia también genera hombres deshonestos
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Músico pagado, toca mal son.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
A un traidor, dos alevosos.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
Raton que solo conoce un agujero pronto cae del gato en el garguero.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Mejor es no prometer que dejar de cumplir lo prometido.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
Guarda que comer y no que hacer.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Al roble no le dobles.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
El que mal anda, mal acaba.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Al rico, los amigos le son enemigos.
Guardia viejo no cae en gancho.
Hay ayudas que son lavativas.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
De todas maneras, aguaderas.
Una palabra deja caer una casa.
El que se apura llega tarde.
El mayor desprecio es no hacer aprecio.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
No tires piedras sobre tu tejado.
Estas son de mi rodada.
Ni compres de ladrón, ni hagas lumbre de carbón.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
No dejes camino por vereda.
Para mal casar, mejor nunca maridar.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido