Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Buena gana de comer, rica salsa es.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Comer en bodegón y joder en putería.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Como estará el infierno para que el diablo dé limosna.
Lo que a la vista está, no necesita anteojos.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
Te casaste, te frego.
Carta echada, no puede ser retirada.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
La suerte y la muerte no escogen.
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Siempre habla quien menos puede.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Buenas cartas a veces pierden.
La más cauta es tenida por más casta.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
Calza como vistes, o viste como calzas.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
Parecer uña y carne.
El perezoso siempre es menesteroso.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Buey hermoso, no es para trabajo.
¿Qué mayor desconsuelo que mucho peine y poco pelo?.
Donde pone el ojo, pone la bala.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Muerte deseada, vida prolongada.
El mal caldo, hirviendo y soplando.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
La mala costurera, larga la hebra.
La variedad place a la voluntad.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Al asno no pidas lana.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.