Quien a hierro hiere, a hierro muere.
El que presta no mejora.
Según serás, así merecerás.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Al amigo con su vicio.
No te fíes del sol del invierno.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
De mal montecillo, bueno es un gazapillo.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Te casaste, te entera.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Buenas razones cautivan los corazones.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
A consejo malo, campana de palo.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Amistad pasajera nunca es verdadera.
A palabras necias, bofetones.
Nadie es mejor que nadie.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
Las pestes y el matrimonio, son inventos del demonio.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
El inferior pecha lo que el superior pega.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
La cabra siempre tira al monte.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Ruego de Rey, mandato es.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Quien mucho vino bebe, a sí se daña y a los otros hiere.
Aramos, dijo la mosca al buey.
Esta bien que sea el encaje; pero no tan ancho.