Mejor es resignarse que lamentarse.
Vivir es morir lentamente.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Buscarle la quinta pata al gato.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
El mucho joder "excompone" el cuerpo.
Lo hermoso, a todos da gozo.
No me quieras dar gato por liebre.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
El mal comido no piensa.
Al ingrato con la punta del zapato.
La persona que se conoce a sí mismo, será invencible.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
A quien dan, no escoge.
Casa vieja todo es goteras.
La esposa ideal es la que es fiel, pero intenta ser tan bella y amable como si no lo fuese
Ojo al parche.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Al buen, regalo; al malo, palo.
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Querer matar dos moscas de un golpe
La naturaleza se toma el mismo trabajo en hacer a un mendigo que a un emperador.
Una maravilla, con otra se olvida.
No es lo mismo llamar al Diablo, que verlo venir.
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.
No hay mejor vecina que tu cocina.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Creer que el enemigo débil no puede dañarnos es creer que una chispa no puede causar un incendio.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
No hay que reírse de la felicidad
Fiar, en Dios y en otro no.