Un momento puede hacernos infelices para siempre
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
Es de sabios, cambiar de opinión.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Dos no riñen si uno no quiere.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Donde no hubo dolor, no hay caridad ni amor.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
La razón es de quien la tiene.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
La mucha luz deslumbra y no alumbra.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
Abogado de ricos, mal de pobres.
La mucha tristeza es muerte lenta.
Malo es ser malo, pero peor es ser bueno.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Haz favores y harás traidores.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
El que la hace riendo, la paga llorando.
A persona lisonjera no le des oreja.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Madre ardida hace la hija tollida.
El mosquito de uno es el camello de otro.
Madre holgazana cría hija cortesana.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
Viuda honrada, su puerta cerrada.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Moza reidora, o puta o habladora.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.