Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Bien reza, pero mal ofrece.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
No hay peor astilla que la de la misma viga.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
El corazón conoce la amargura del alma.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Eres más puta que las gallinas.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
De cuero ajeno, correas largas.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
La llaga sana, la mala fama mata.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
De mala sangre, malas morcillas.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
El amor hace iguales a los que no lo son.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
Quien murió buscando gloria, no disfruto la victoria.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
Nadie da lo que no tiene.
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.
Me traen por la calle de la amargura.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
La ignorancia es abuela del saber.
Novia sin cepas, novio con quejas.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
No puede ser larga la felicidad del mentiroso o ladrón.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Amistad de juerga no dura nada.
Agua estancada, agua envenenada.