Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
A fuerza de villano, hierro en mano.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Donde hay nobleza, hay largueza.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Por lo que uno tira, otro suspira.
No hay fiera más fiera que el que ingrato sea.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Mal ojo le veo al tuerto.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
Dar de comer al diablo.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Belleza sin bondad es como un vino picado
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Más honor que honores.
Si quieres cambiar al mundo, empieza por quien ves en el espejo.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Pereza, llave de pobreza.
Hay desgracias con suerte.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
Ni agradecido ni pagao.
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
Una deuda, veinte engendra.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Ojo por ojo y diente por diente.
El trabajo ennoblece.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
La confianza mata al hombre.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.