Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
Es cierto que al necio la ira lo mata, y al codicioso consume la envidia. Libro de Job 5:2
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
El amor y los celos son compañeros.
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
La ignorancia es madre de la admiración.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Al desdén con el desdén.
La avaricia es la pobreza de los ricos.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
Los celos son el gusano del amor.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
La ingratitud embota la virtud.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Quien dice la verdad, cobra odio.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
El sucio quiere ensuciar al otro.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Los celos ciegan la razón.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Demasiada amistad genera enfados
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
La ociosidad enseña muchas maldades.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Harto da quien da lo que tiene.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.