El harto no se acuerda del ayuno.
Nunca para el bien es tarde.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
La bonita es más bonita, con la cara lavadita.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
Cuando estuvieres con él, vientre con vientre, no le digas todo lo que sientes.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
El que monta un negocio y no es pesetero, pronto pierde su dinero.
La mejor suegra, la muerta.
La arruga es viejera, la cana embustera.
La fortuna a los audaces ayuda.
Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco
Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
No hay tan buen compañero como el dinero.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
El que tiene obreros no sabe lo que es tener patrones.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Para saber, has de leer.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Mano que te da de comer no has de morder.
Si la mozuela fuere loca, mueve las manos y calla la boca.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
Ni se si halaga, ni se si amaga.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
Se puede vivir sin un hermano, pero no sin un amigo.
Cuando la suerte es cochina, cualquier perro nos orina.
El pastel de arroz del otro parece más grande.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
El que come aguacate sin sal, come mierda sin pensar.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
El mono vestido de seda mono se queda
A gana de comer, no hay mal pan.
El humo al suelo, agua en el cielo.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Amar sin padecer, no puede ser.
Jugar a dos barajas.
Gana ahora que eres nuevo, para que puedas gastar de viejo.
El ternero recental no teme al tigre.