Amor y señorío, no quieren compañía.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Se lastiman a sí mismos los que hacen daño a los demás.
Más fea que una patada en la canilla.
El mal para quien lo fuere a buscar.
Inteligencia y belleza: gran rareza.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
A lo que no puede ser paciencia.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
A amo ruin, mozo malsín.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
Buena fama, hurto encubre.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
La abundancia hace infelices a los ricos.
Va como honda que lleva el diablo.
No te fíes de quien de ti desconfíe.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
Hambre y frío entregan al hombre a su enemigo.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
El arma es enemiga de su dueño.
Si quieres hablar mal de alguien, hazlo por donde no sople el aire.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
En vender y comprar, no hay amistad.
Santo que mea, maldito sea.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
La pasión embellece lo feo
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
La virtud ennoblece.
Si quieres saber de verdad qué piensa de ti tu vecino, riñe con él.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.