Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
El que demonios da, diablos recibe.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
Peores nalgas tiene mi suegra.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
A cada necio agrada su porrada.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
El yerro encelado, medio perdonado.
Del que jura, teme la impostura.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
La mucha tristeza sueño acarrea.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Bienes mal adquiridos, a nadie han enriquecido.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Hija que casas, casa que abrasa.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
El ladrón juzga por su condición.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
La ignorancia es peor que la corrupción.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
Con esos amigos, ¿para qué enemigos?.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Puta me veas y tú que lo seas.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
No le quiere mal quien le quita al viejo de cenar.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
El bien, de lejos viene; pero el mal, cerca lo tienes.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
La paja solamente se ve en el ojo ajeno.
Abril, siempre fue vil.