A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
Quien ama, teme.
A la sombra del gitano, medra el villano.
Con el engañador, se tú mentidor.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
El que no tiene enemigos, no tiene incentivos.
El que espera desespera.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
No hay enemigo chico.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
No me gusta el chisme pero me entretiene.
Necio es quien con necios anda.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
No es quejido, sino que jode.
Los enamorados, no ven a los lados.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Padecer cochura por hermosura.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Frío es el amigo, y caliente el enemigo.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
Tanto quiso el demonio a sus hijos, que les sacó los ojos.
La fama propia depende de la ajena.
Codicia mala, el saco rompe.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
Donde mores no enamores.
Palabra de boca, piedra de honda.