Más merece quien más ama.
La leña torcida da fuego recto.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Dila que es hermosa y ella se volverá loca.
Nada es barato sin una razón.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
La letra mata, el espíritu vivifica.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Antes de que te cases, mira bien lo que haces.
¿Qué es la vejez?. Estornudar, toser y preguntar qué hora es.
No hay nada más hermoso que un padre llegue a convertirse en amigo de sus hijos, cuando estos lleguen a perderle el temor pero no el respeto.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
La mala cama hace la noche larga.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
Salir junto con pegado.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
Encima de la cabaña todo daña.
No retengas a quien se va, ni rechaces a quien llega.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Es fácil esquivar la lanza, mas no el puñal oculto.
Es puerco de la misma manada.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Encaja como pedrada en ojo de boticario.
¡Otra pata que le nace al cojo!.
No hay ningún rico que entienda a un pobre.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Amor sin besos es como chocolate sin queso.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
Oveja harta de su rabo se espanta.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
Amores añejos acaban con los pellejos.
A confite de monja pan de azúcar.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
El pastor come la oveja y viste la pelleja.
Nadie bien ha valorado, lo que nada le ha costado.
Es preferible ser dueño de un peso que esclavo de dos.
La suerte es de los audaces.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.