Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Nada hay más atrevido que la ignorancia.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Palabra de cortesano, humo vano.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Ignora al ignorante.
Haz favores y tendrás enemigos.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
A un traidor, dos alevosos.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Buena es la linde entre hermanos.
Perdono al que me ha ofendido pero la ofensa no la olvido.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Lleno de pasión, vacío de razón.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Casa de esquina, para mi vecina.
Honra merece el que a los suyos se parece.
El vicio, saca la casa de quicio.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
El ignorante al ciego es semejante.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Con amigos así no hacen falta enemigos.
Del reir viene el gemir.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Bien te quiero y mal te hiero.
A la pereza persigue la pobreza.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Jugar al abejón con alguien.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Los amigos de mis enemigos son mis amigos.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.