En casa pobre, pocos cuentos.
Esto está color de hormiga.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
El mal que no es durable, es tolerable.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
La esperanza mantiene.
Muchos son los invitados, y poco los aceptados.
De cada diez hombres favorecidos, cinco contentos y cuatro desagradecidos.
Más vale tuerta que muerta.
Cuando se enciende el pajar viejo, más arde que el nuevo.
Ayunar, o comer truchas.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
Le busca las cinco patas al gato.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
Meter aguja y sacar reja.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
No es gallina buena la que come en casa y pone fuera.
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
Nunca un peligro sin otro se vence.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Hacienda que otro gano poco duró.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Niños y viejos, todos son parejos.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
Bien ora quien bien obra.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
La guerra mil males engendra.
O errar o quitar el banco.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
El que no tiene nada que decir, suele hablar de más.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Da Dios el frío conforme al vestido.
Comer de su propio cocinado.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.