Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Más querría un dinero que ser artero.
Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, Y que obtiene la inteligencia; Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, Y sus frutos más que el oro fino. Más preciosa es que las piedras preciosas; Y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella. Proverbios 3:13-15
La Justicia y la razón, las más recias armas son.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
El que menos sabe suele ser el que más presume.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
Lo comido por lo servido.
Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.
A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.
Siempre que haya en este mundo amigos íntimos, estarán tan cerca como simples vecinos aunque se encuentren en los confines más remotos.
Quien va a almorzar no invitado, es que no ha desayunado.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Una mentira, madre es de cien hijas.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
Perro pendejo, no va a la gloria.
Ocurre en las mejores familias.
La sugestión obra.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Desde lejos te escribo, y desde cerca no te visito.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Las cosas lo que parecen.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
A la fuerza ahorcan.
La suavidad domina más que la ira.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
A grandes males, grandes enfermos.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Mucho ruido y pozas nueces.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
A otra puerta, que ésta no se abre.