Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
El nuevo paga novicial.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
Dale, si le das, que me llamen en casa.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Dar un cuarto al pregonero.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
A fullería, cordobesías.
Al villano dale el pie y se tomará la mano.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
De diestro a diestro, el más presto.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Acabada la misa, se parten las obladas.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Orden y contraorden, desorden.
Al agradecido, más de lo pedido.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
El papel que se rompa él.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
Hacer el primo.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Libro prestado, perdido o estropeado.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
El que deja una herencia, deja pendencias.
Dame rojura y te daré hermosura.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Como es el trabajo, así es la recompensa.
Cortesías engendran cortesías.
No hay fecha que no se cumpla, plazo que no se venza, ni deuda que no se pague.
La sugestión obra.
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.