La esperanza mantiene.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
Darás con la cabeza en un pesebre.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
En Octubre, la oveja cubre.
El mal cobrador hace mal pagador.
No colocar todos los huevos en la misma canasta.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Sobre advertencia no hay engaño.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Febrero, cebadero.
Ya que aprendiste a cobrar, aprende también a trabajar.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
No dar pie con bola.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Los errores del que cura, con la tierra han cobertura.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Nacer de pie.
Carnero, comer de caballero.
Hablen cartas y callen barbas.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Aquí, lo único que importa es el cash.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Pecado callado, medio perdonado.
Buena burra hemos comprado.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Lo que tiene que ocurrir, nadie lo puede eludir.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Diste la mano y te agarraron el pie.
El que quiera honra, que la gane.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Sol puesto, obrero suelto.
Sacar las castañas del fuego.
El que tiene las llaves tiene que ser el primero en llegar para abrir, y el último en irse para cerrar.
El capitán verdadero embarca el primero y desembarca el postrero.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
Quien no da nudo, pierde punto.
Variante: En Febrero busca la sombra el perro; a finales, que no a primeros.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Ahí lo tienes, si te condenas, que te condenes.
Nadie se ha pelado por pedir.
Las armas, el Diablo las carga.