La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Quien nada hace, nada teme.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Enfermo que come y caga no tiene nada
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Lo que no cuesta no vale.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
A caballero nuevo, caballo viejo.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
La curiosidad mató al gato.
No comes nueces por no tirar la cáscara.
Gracias que hacen pero no la ven.
El que se apura llega tarde.
Lo malo nunca es barato.
Marido rico y necio no tiene precio.
El que presta no mejora.
Una montaña se escala en etapas, las propiedades se adquieren en etapas, y a la sabiduría se llega en etapas.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Carnero, hijo de oveja, no yerra quien a los suyos semeja.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
Hay que dar para recibir.
Aunque la lima mucho muerde, alguna vez se le quiebra el diente.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Hacer del san benito gala.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
Abril concluido, invierno ido.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
El que poco tiene a poco aspira.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
Dios no espera año para castigar.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Cuenta errada, sea enmendada.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Para hacer poco y malo no hace falta salir temprano.
No gusta del beso y estira el pescuezo.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
Burro que piensa bota la carga.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.