Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Un invitado debe marchar a tiempo y no abusar de su bienvenida; incluso un amigo se vuelve molesto si se queda demasiado tiempo.
Refranes y consejos todos son buenos.
Dicen que la educación se mama.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Cosa que mal no puede hacer, no puede hacer bien.
Juicio contra hecho hace lo tuerto derecho.
Tropezando y cayendo, a andar va el niño aprendiendo.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Beber y comer buen pasatiempo es.
Lo estancado se pudre.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
La mala vida acaba en mala muerte.
Al roble no le dobles.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Los ajos en Navidad, ni ácidos sin por sembrar.
Del gaznate para abajo, todo sopas de ajo.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Los extremos nunca son buenos.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Quien bien quiere, bien obedece.
Del mal que uno huye, de ese muere.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Innovar, casi siempre es empeorar.
El sexo nos hace perder la cabeza
La venganza es un plato para tomar frío.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
El hombre honrado a las diez acostado.
El que quiera honra, que la gane.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Cuando se pierde el honor, va todo de mal en peor.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.