No aprovecha lo comido, sino lo digerido.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Buena madera, buen oficial espera.
Dios tarda, pero no olvida.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
No diga ninguno: no puedo aprender, tanto hace el hombre cuanto quiere hacer.
El que no se embarca, no se marea.
Por lo demás, paciencia y barajar.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
No te acostumbres a lo que no dure.
Quien guarda valores, padece temores.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
En los bares y en la ruta, se conoce al hijoputa.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Poco se aprende con la victoria y mucho con la derrota.
El que chatico nació, no puede ser narigón.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Borrón de escribano no es sin engaño.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
El que necesita, te visita.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Quien tenga tiempo que no espere
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
Al que no admite consejo no se le puede ayudar.
No es por el huevo, sino por el fuero.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Casa hecha y mujer por hacer.
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Amor no correspondido, tiempo perdido.