La mierda cuando la puyan hiede.
El comer, es maestro del beber.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Puso pies en polvorosa.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
Si en el sexto no hay perdón, ni en el noveno rebaja, ya puede el Señor llenar el paraíso de paja.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
La persona que se conoce a sí mismo, será invencible.
En mente obtusa, la letra, ni a punta de palo penetra.
No es buen carretero el que carga delantero.
Cada malo tiene su peor.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
Unos tanto y otros tan poco.
Una sola mano no aplaude.
Que dulce queda la mano al que da.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
Aceptar un don, requiere discreción.
Todo mono sabe en que palo trepa.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
Hacerse jaula para que le metan el pájaro.
Oir a todos, creer a pocos.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Casa ordenada, casa salvada.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
Hija de vaca pintada, siempre sacará la mancha.
Cuanto se deja de dormir, tanto se acrecienta en vivir.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Quien sea dueño de intereses, no se enrede con los jueces.
Llena o vacía, casa que sea mía.
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
Si en verdad eres estrella, no te alumbres con tea.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Escoba nueva, barre bien.
Jamón empezado, pronto mediado.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
Fue por lana y salió trasquilado.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Cuarenta es la vejez de la juventud y cincuenta es la juventud de la vejez.