El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Un loco hace ciento.
El hijo que está en casa no es estimado por los padres.
Agua corriente, no daña el diente.
La verdad sale en boca de los niños.
En lo que el hacha va y viene, descansa el palo.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.
Si el trabajo dignifica, ser digno nada significa.
Cada chupetón de teta, es un arrugón de jeta.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Dar con la puerta en la cara.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Esto no termina hasta que se acaba.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Las palabras se las lleva el viento.
Malo es que se diga que Juan se ha muerto; si no se ha muerto, es que está muy malo.
Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
Desde pequeñito se endereza el arbolito.
A últimos de Noviembre, coge tu aceituna siempre.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
El que calla, no dice nada.
El que quiere hacer algo busca un miedo; el que no quiere hacer nada busca una excusa.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
Con el cascaron en el culo, y ya tiene orgullo.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
Carretera que bien empieza, con baches acaba.
Donde fuerza viene, derecho se pierde.
El holgazán tiene en vano sus cinco dedos en la mano.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Amigo por su interés, amigo tuyo no es.
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Baños, hasta los cuarenta años.
Quien no tiene enemigos, de nadie es conocido.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Alforjas llenas quitan las penas.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Si no tienes nada agradable que decir, no digas nada.