Serio como perro en bote.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Hablar a calzón "quitao".
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.
El que fue cocinero antes que fraile, lo que pasa en la cocina bien lo sabe.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
Bien casada, o bien quedada.
La risa hace buena sangre
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Un año bueno da para siete malos.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
Mujer Besada mujer ganada.
El buen vino, de sí propio es padrino.
De dientes pa'fuera.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
No ha nacido aún quien cuide lo ajeno.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
Hacer un viaje y dos mandados.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
De pequeños principios resultan grandes fines.
Amor con hambre, no dura.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
A gran salto, gran quebranto.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
Qué inflama rápidamente,se extingue pronto.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Por su nueva silla y freno, el caballo no es más bueno.
Buen buey no pisa mata, y si pisa no mata.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
Mujer precavida vale por dos.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
A caracoles picantes, vino abundante.
El pobrecito no es loco, pero le falta muy poco.
Esa es la gracia del buen escribano, escribir bien con mala pluma y papel malo.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.