Cada tonto tiene su manía.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
No hay hombre tan malo que no tenga algo bueno; ni tan bueno que no tenga algo malo.
Bien se lleva la carga, más no la sobrecarga.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
El que bien huele, mal hiede.
Chancho limpio nunca engorda.
Lo robado no luce.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
Vive como viejo si quieres llegar a serlo.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
Polvo de ladrillo malo para el bolsillo.
Haz bien y vive alegre.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Si quieres adquirir conocimientos, hazte el ignorante.
Todo lo muy, es malo.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Buscarle la quinta pata al gato.
Ama, perdona y olvida.
Si no es correcto, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas.
Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.
Vaso quebrado, dura mucho porque no se usa.
Hay que predicar con el ejemplo.
A misa, no se va con prisa.
Juego mayor quita menor.
El vino y la mujer se burlan del saber.
Ir a derecha o izquierda es facil, ganar o ser vencido es facil también, pero no ganar ni ser vencido es muy difícil.
Asno de dos, válgale Dios.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Baila Antón según le hacen el son.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
Perro huevero, aunque le quemen el hocico, sigue comiendo huevo.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
A capar se aprende cortando cojones.
A diente cogen la liebre.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
Es más inútil que cenicero de moto.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
La virtud en sí es un premio