El que apurado vive, apurado muere.
No gastes pólvora en gallinazos.
Mal camino no va a buen lugar.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
No te salgas por la tangente.
El vino es la teta del viejo.
Trato es trato.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
Lo que ha de ser, va siendo.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
Antes es la obligación que la devoción.
Ama y guarda.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
El monte tiene ojo.
El cebo oculta el anzuelo.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Despacito por las piedras
Faena acabada, faena pagada.
Gato enratado no quiere pescado.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
El juego lo conozco yo; pero el jugador no.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
De padre carpintero, hijo zoquete.
Chico bache y grande caída.
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
En verano, no hay cocinero malo.
Más honrado es el que la honra merece que aquel que la tiene.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
Peor es la moza de casar que de criar.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Piensa el avariento que gana por uno y gasta por ciento.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
El juez injusto, colgado de un saúco.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía