La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
Para mal casar, mejor nunca maridar.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Guay del malo y de su día malo.
Romero ahíto saca zatico.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
A liebre ida, palos al cubil.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
Ahora al bueno le llaman tonto.
Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Bien se guarda lo que trabajando se gana.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
El que de nada sabe, de todo se unta.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Botija nueva hace el agua fresca.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Caer para levantarse, no es caer.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Lo que no puede curarse hay que aguantarlo.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
Hay tontos que al pronto no dan la cara de tonto.
Periquito se casa en Segovia, como es el novio, será la novia.
Carnero, comer de caballero.
Hacer bailar el trompo en la uña.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
No es virtuoso quien no se alegra con la virtud.
Te has puesto como un choto con dos madres.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
El vivo a señas y el tonto a palos.
Quién no gusta del vino, tiene otros peores vicios.