Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Entender lo bello significa poseerlo
Ser lento en dar es como negar.
El que come hasta enfermarse tiene que ayunar hasta reponerse.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Hacer callar es saber mandar.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
A ser Papa hay que aspirar, para sacristán llegar.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Actividad cría prosperidad.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Mejor precavido, que arrepentido.
Llagas viejas, tarde sanan.
Jugar bien sus cartas.
Buen corazón vence mala andanza.
Por el becerro se amansa la vaca
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Para ser bella hay que ver estrellas
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Año hortelano, más paja que grano.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Para San Antón, gallinita pon.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
El destino baraja, nosotros jugamos.
El mal para quien lo fuere a buscar.
Más vale tarde que nunca.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Ya que la casa se quema, vamos a calentarnos.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Quien cerca halla, cerca calla.
A tal casa, tal aldaba.
Abril, deja las viñas dormir.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Las acciones revelan las pasiones
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
El que la sigue la consigue.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.