Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Berzas en enero, saben como carnero.
Donde no hay, pon y encontrarás.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Poda tarde y siembra temprano, si errares un año acertarás cuatro.
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Caranga resucitada pica muy duro.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Es más fácil hacer un agujero en el agua que obtener una moneda de un avaro.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Lo que fuere sonará.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
¿Enseñar sin saber?, como no sea el culo, no sé qué.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Aramos, dijo la mosca al buey.
Por Navidad cada oveja a su corral.
Querer sanar es media salud.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
La necesidad hace parir hijos machos.
Caerá el azuela, y meterá a Garcigüela.
Mejor es no prometer que dejar de cumplir lo prometido.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
De comerciar a robar, poco va.
Por puerta abierta ladrones entran.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Hablando mal y pronto.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.