Cero grados, ni frio, ni calor.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Abril concluido, invierno ido.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Un ruin ido, otro venido.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
A fullero, fullero y medio.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Por enero florece el romero.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
Febrero, corrusquero; Marzo, ventoso; Abril, lluvioso; Mayo, loro, cubierto de oro.
Año derecho, de la era al barbecho.
Erga Arga y Aragón, hacen al Ebro varón.
Año de heladas, año de parvas.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Abril llovedero, llena el granero.
Soltero maduro, maricón seguro.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
A cada ermita le llega su fiestecita.
De enero a enero, el dinero es del banquero.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Año tardío, año medio vacío.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
El que no cojea, renquea.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Noviembre y enero, tiene un tempero.
Invierno frío, verano caluroso.
No hay luna más clara que la de enero, ni amor más querido que el primero.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Por San Fermín, el calor no tiene fin.
Al pez, una vez.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.