A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
El mosquito de uno es el camello de otro.
El amor no respeta a nadie
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Ser bueno, a veces no es tan bueno.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
Al rey muerto rey puesto.
Al maestro, cuchillada presto.
Las botas del diablo no hacen ruido.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Al mal tiempo, buena cara.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Despedida de borrachos.
Dame pan y llámame perro.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
La pintura y la pelea desde lejos me la otea.
Los ajos en Navidad, ni ácidos sin por sembrar.
Yeso y cal, cubre mucho mal.
No hay nada peor que un maricon resentido.
El que manda, no va.
Carne y pescado en una comida, acortan la vida.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
Estar como caimán en boca de caño.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Más mueren de hartos que de faltos.
El hijo que está en casa no es estimado por los padres.
Lo nuevo guarda lo viejo.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
La muerte no anda en zancos.
A la cabeza, el comer endereza.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
El ojo quiere su parte
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
Actividad cría prosperidad.
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
Dar tiro.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
O comer en plata, o morir ahorcado.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Ocasión perdida, para siempre ida.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
La mujer es como una sombra: no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.