Más puede Dios solo que los diablos todos.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
Buena es la pelea ganada, pero es mejor la evitada.
Unos por otros, la casa sin barrer.
No es bueno quien cree malos a los demas.
El mal para quien lo fuere a buscar.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
La guerra mil males engendra.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
Con el engañador, se tú mentidor.
El que pestañea pierde.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
Armas y dineros quieren buen dueño.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
Los hombres serenos, pelean mucho menos.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Guárdete Dios del diablo, de hijo y ojo de puta, y de tumbo de dado.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Quien es bueno y tiene amigos no acumula riqueza
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.