Cada gitano que se coma sus mierdas.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Nadie muere motón.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Muchos que parecen Cordero, son lobos carniceros.
El que por su gusto muere ni camposanto merece.
Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
Quien no conoce a Dios, dondequiera se anda hincando.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
La fantasía es la loca de la casa
Donde manda el amo se ata la burra.
Hoy arreboles, mañana soles.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Año de hierba, año de mierda.
Nos aburrimos porque nos divertimos demasiado
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Una en el papo y otra en el saco.
Si la nube es negra, cuídate de la piedra.
Del falso bien viene el auténtico mal
Que no se coma el gusano, lo que se hizo para el cristiano.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
El hambre es la mejor salsa
Errar es humano, perdonar es de sabios.
El sol sale para justos y pecadores.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Hoy no se fía, mañana sí.
El bien viene andando, pero el mal volando.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
De grandes cenas, están las tumbas llenas.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
No te cases con mujer, que te gane en el saber.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.