Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Piensa mal y acertarás.
Primero fui yo puta que tu rufián.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Soñar no cuesta nada.
Un loco hace ciento.
Fácil es criticar y difícil obrar.
La leña verde, mal se enciende.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Allega, allegador, para buen derramador.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Mala noche y parir hija.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
Más vale llegar a tiempo que rondar cien años.
No diga ninguno: no puedo aprender, tanto hace el hombre cuanto quiere hacer.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Para saber hablar, es preciso saber escuchar.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
Para afilar el formón, hay que darle al mollejón.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
A las diez, en la cama estés, mejor antes que después.
Es más fácil saber como se hace una cosa que hacerla.
No hay mayor dificultad que la poca voluntad.
Si voy, con lo que te doy.
El bien viene andando, pero el mal volando.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Más obrar que hablar.
La buena ropa abre todas las puertas.
El sol de Marzo temprano, es muy bueno para los campos.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
Buscarle la quinta pata al gato.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.