El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
No saber una jota.
De una espina, nace una rosa.
Quien hizo una, hará ciento.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Burro cargado, busca camino.
Acertar, errando, sucede de vez en cuando.
Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.
Quien mocos envía, babas espera.
Pedir más es avaricia.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Bailo bien, y echáisme del corro.
Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.
Jurar como carretero.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
Juego de manos, rompedero de ano.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Habiendo días enteros, no hay porqué coger medios.
En Abril poda el ruín; el bueno en Marzo o Febrero.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Hoy me levanté con el pie izquierdo.
Para creer hay que querer creer
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Cuando tu ibas ayer, yo venía ya de moler.
Hombre osado, bien afortunado.