En salud se cura el sabio, y el necio, ni estando malo.
A jugar y perder, pagar y callar.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
La madurez solo se vive una vez.
El que mea y no pee, es como el que va a la escuela y no lee.
Paciencia y barajar.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Escatimar y dar a putas.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
De lo que se come se cría.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
La duda es la llave del conocimiento.
De lo que no sabes, no hables.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
No dar ni recibir, sin escribir.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Hay que leerle la cartilla.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
El oficio quita el vicio.
Si deseas amor verdadero, aprende a amarte.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
No hay libro malo que enseñe algo bueno.
Hacer de necesidad virtud.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
La buena lectura, alivia la tristura.
Peor es la moza de casar que de criar.
Antes de correr ha de aprenderse a andar.
Los errores del que cura, con la tierra han cobertura.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Cada quien, con su cada cual.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
Aprendiz que aprende mal, nunca será buen oficial.
Casa no hará, quien hijos no ha.
Del necio, a veces, buen consejo.
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
Vale más saber que tener.
Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
Los hijos son la riqueza del pobre.