Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Todos somos iguales, pero unos menos que otros.
No puede ser precavida, quien no sabe de la vida.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Las enfermedades son el impuesto que se paga por los placeres prohibidos.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Todo el mundo nace poeta.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
A partir de mañana comenzarás el primer día del resto de tu vida.
Más vale algo que nada.
Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
Como te cuidas, duras.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Quien nada pide, nada recibe.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Que saben las vacas de montura.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
A mucho amor, mucho perdón.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
Guardas bien y no sabes para quien.
Para que quiere cama el que no duerme.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Gente castellana, gente sana.
Ahora adulador, mañana traidor.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
Con nuestros pensamientos creamos el mundo.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
Beberás y vivirás.
Como es el padre, así es el hijo.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Bueno es ser lo que se quiere parecer.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
La mayor ventura, menos dura.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
A barriga llena, corazón contento.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Hasta las hienas quieren a sus hijos.
Inclinar la balanza.