La salud no está en el plato, sino en el zapato.
Reducimos nuestras necesidades haciendo menores nuestro deseos.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
La confianza da asco
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
Agua en ayunas, o mucha o ninguna.
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
El que presta, a pedir se atiene.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Tranquilidad viene de tranca.
Mujer casada que trabaja, trabaja fuera y trabaja en casa.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Una buena mañana hace buena la jornada.
Buena razón quita cuestión.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Hasta la salud necesita descanso.
Tras el buen comer, ajo.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Confesión obligada, no vale nada.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Hacerle a uno la pascua.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Has lo que debes y no lo que puedes.
A buen amigo buen abrigo.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Mejor es no prometer que prometer y no hacer.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
No hay que llegar primero pero hay que saber llegar.
Visitas, pocas y corticas.