Madre holgazana cría hija cortesana.
La mala paga , aunque sea en paja.
Guarda que comer y no que hacer.
Las medias ni pa las mujeres.
Casa de mantener, castillo de defender.
La crítica debería de ser como la piedra de afilar, que aguza sin cortar.
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
Por pedir, nada se pierde.
Eso es regar fuera del tiesto.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
La economía es riqueza, como el derroche pobreza.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
Comida hecha, amistad deshecha.
Al estudiante, el tabaco no le falte.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
La buena ropa abre todas las puertas.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
Al niño que llora le dan pecho.
Más se junta pidiendo que dando.
De los escarmentados nacen los avisados.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
Llenar el tarro.
Reyes y mujeres no agradecen.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Al engaño, con engaño.
Usted no puede enseñar el camino al gorila viejo.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
Enteramente de balde no se da nada a nadie.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
La experiencia de los viejos, no se hizo a puros consejos.
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Es más fácil hablar que saber guardar silencio.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Si quieres vencer, aprende a padecer.