Con viuda o soltera, lo que quieras.
Acostarse temprano y levantarse temprano hacen al hombre saludable, rico y sabio.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
Es mejor deber dinero y no favores.
Mujer precavida vale por dos.
Cartagena monte sin leña, mar sin pescado, mujeres malas y niños mal educados.
Hacer oídos de mercader.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Come y bebe, que la vida es breve.
La mujer es gente en la letrina.
Nadie da nada a cambio de nada.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Como es el trabajo, así es la recompensa.
Ocurre en las mejores familias.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Primero, pensar y después, hablar.
No aumentes tus riqueza por el que vive en pobreza.
Pereza, llave de pobreza.
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Pocas palabra y muchos hechos.
La caridad bien entendida empieza por uno mismo.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
A la hija casada sálennos yernos.
Mente sana, cuerpo sano.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
La mujer en el hogar es reina a la que hay que amar.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
En la iglesia la oración, y en la cama la función.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
El que escucha consejos, llega a viejo.
Está como padre, que le llevan la hija.
El que calla, otorga.
A las obras me remito.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
Al loco y al aire, darles calle.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.