Con putas y frailes ni camines ni andes.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
Fue tanta la insistencia, y tan poca la resistencia.
El buen tienpo y el mal tiempo están dentro de nosotros, no fuera.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
El jorobado no ve su joroba
El que tiene sed, busca agua.
Para aprender, lo principal es querer.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Cuando masques, no chasques.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
La cascara guarda el palo.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Chocolate y agua fría, cagalera a mediodía.
Es tonto, pero se mete en casa.
Dos no riñen si uno no quiere.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
La mula y la mujer son malos de conocer.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
Lo bello es difícil.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Dar tiro.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Hablando nos entendemos.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
El casado casa quiere.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
Café cocido, café perdido.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
En Octubre no le toques a tu mujer la ubre.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Cuando da muchos frutos el manzano, podrás agarrarlos con la mano.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.