Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
Dar el consejo y el vencejo.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
La verdad padece, pero no perece.
No hay que pedirle peras al olmo.
Amor con casada, no pase de una semana. Si no, la cosa ser complicada.
Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Dar gusto da gusto.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
Por unas saludes, no te desnudes.
La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
Júntate, que junto estabas.
Casarse bajo el palo de la escoba
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Mal se cuece olla que no se remece.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
La mujer te cambia hasta el modo de caminar.
La mayor ventura, menos dura.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
El cornudo es el último que lo sabe.
La mala paga , aunque sea en paja.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
De chica candela, grande hoguera.
Ando enamorado, y no tengo blanca ni cornado.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Hijos y hogar, son la única verdad.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Idos y muertos es lo mesmo.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
No sabe lo que se pierde quien no bebe con lo verde.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
En vender y comprar, no hay amistad.
A buena mujer, poco freno basta.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.