Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
Hormigas con ala tierra mojada.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
De mala vid, mal sarmiento.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
Buey viejo, no come tronco.
El día que te casas, o te curas o te matas.
Atrás viene quien las endereza.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
Buena madera, buen oficial espera.
Caballo que de joven no corre, dentro lleva la carrera.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
El primer amor es como la camiseta, siempre va pegada al pecho.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
El último en saberlo es siempre el interesado.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Zapato de ramplón, de larga duración.
El zorro viejo huele a trampa.
Rodar hacia abajo, no cuesta trabajo; rodar para arriba, eso sí que cuesta fatiga.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Año nuevo vida nueva.
Más vale odiado que olvidado.
Bien ora quien bien obra.
Si eres escrupuloso, no esperes ser muy rico ni muy famoso.
Caballo alquilado, nunca cansado.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.