A quien labora, Dios lo mejora.
Esta es la gota que derramo el vaso.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
¿Chocolate con tomate?, ¡qué disparate!.
El hombre apercibido medio combatido.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
Quien hace lo que puede no está obligado a más.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
Cague la espina quien se comió la sardina.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
Por unas saludes, no te desnudes.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Volver a inventar la rueda.
Todo tiene un fin.
No persigas la sombra y pierdas el bulto.
Una cosa es con violín, y otra cosa es con guitarra.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Labra bien y corta justo, y saldrá la obra a tu gusto.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Si quieres saber como es tu amigo, túmbate al borde de un camino y simula que estás borracho.
Quien más tiene, menos suelta.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Llave puesta, puerta abierta.
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Yo no sé bailar, pero me sacan mucho.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Quien más come y con más gana, no es quien paga la marrana.
Por el becerro se amansa la vaca
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Para que la cuña apriete ha de ser del mismo palo.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
No se hablar, y me mandas predicar.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
El hábito no hace al monje.
A lo que no puedas, no te atrevas.