Deja al maestro, aunque sea un burro.
Mujer con toca, dos veces si.
Quien mucho desea, mucho teme.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Ruego y derecho hacen el hecho.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Quien hijos tiene, razón es que allegue.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Es el tercero en discordia.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.
Ayudaté y serás ayudado.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Deja la h de ayer para hoy.
¿Qué culpa tiene la estaca, si el sapo salta y se estaca?
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
Juego de bolos no lo entienden todos.
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Saber poco obliga a mucho.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Paga adelantada, paga viciada.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Quien mocos envía, babas espera.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Decir, me pesó; callar, no.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Meter aguja y sacar reja.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
La vida no es un problema para resolver: es un misterio para vivir.