De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
La aguja en el dedo hace mal, pero no en el dedal.
El que no la hace a la entrada la hace en la salida.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
Cabra que tirar al monte no sabe, si entra no sale.
Algo es el queso, pues se da por beso.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Hacerse la boca agua.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
No pidas que otro haga lo que tu puedes hacer.
Barájamela más despacio.
El que las sabe, las tañe.
Hacer las cuentas del Gran Capitán.
Según serás, así merecerás.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
No te salgas por la tangente.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Deberás fondear pensando que has de levar.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
El que es sabio nunca enceguece.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
De higos a brevas, larga las lleva.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Hasta el ladrón desconfía del ladrón.
Pandequeso caliente: quien no lo compre, no lo tiente.
Ya que aprendiste a cobrar, aprende también a trabajar.
Quien de verde se viste bonita se cree.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Abril, uno bueno entre mil.